Dignifica tu vida en familia

Dignifica tu vida en familia

María:

Te cuento que el domingo nuevamente fui a la casa hogar a preguntar cómo están nuestros nietos y no me dejaron ver a Mary ni a David.
Ya te platiqué que desde que nuestra hija Rosa abandonó a nuestros nietos hace dos años, ya no los puedo abrazar.
Las hermanas de la casa hogar me dicen que no los puedo ver ni visitar hasta que el DIF se los autorice.

¡Siento que ha pasado tanto tiempo! ………

Recuerdo la primera vez que fui a buscarlos y la directora de la casa hogar me dijo que a Miriam, como era “una niña especial”,  y a Pedrito que apenas tenía seis meses, los habían enviado a una casa hogar de la capital porque ellas no podían darles una buena atención.  Esa vez tampoco me permitió ver a Mary ni a David. Ojalá que estén contentos.

Sigo yendo los domingos a mirarlos de lejos, algunas veces tengo suerte, la mayoría de las veces no la tengo. Ya crecieron, David no parece que apenas tenga cuatro años.
Siempre les dejo con el policía de la puerta unas paletas………..  Yo ya me siento viejo, tal vez no los pudiera tener conmigo todos los días…….. A lo mejor ya ni se acuerdan de mí…
Pronto voy a recibir unos dólares de estados unidos, ¿te acuerdas cuando trabajé  en el otro lado de bracero?  Pues dicen que ya salió mi nombre en la lista………..
A lo mejor si les ofrezco a las hermanas esos dólares para que compren comida para todos los niños de la casa hogar, me permitan visitar a nuestros nietos los domingos y hasta pasar la navidad con ellos.

Te prometo hablarles siempre de ti, no quiero que te olviden nunca, quiero que ellos sepan que tuvieron una abuela que los quizo mucho y que siempre veló por ellos…

Fundamento legal. Ley general de niñas, niños y adolescentes.-

Art. 23.- Niñas, niños y adolescentes tienen derecho a vivir en familia. La falta de recursos no podrá considerarse motivo suficiente para separarlos de sus padres o de los familiares con los que convivan, ni causa de la pérdida de la patria potestad.

El estado velará porque sólo sean separados de sus padres y de sus madres mediante sentencia u orden preventiva judicial que declare legalmente la separación y de conformidad con causas previamente dispuestas, así como de procedimientos en los que se garantice el derecho de audiencia de todas las partes involucradas incluidas niñas, niños y adolescentes. Las leyes establecerán lo necesario, a fin de asegurar que no se juzguen como exposición ni estado de abandono los casos de padres y madres que, por extrema pobreza o porque tengan necesidad de ganarse el sustento lejos de su lugar de residencia, tengan dificultades para atenderlos permanentemente, siempre que los mantengan al cuidado de otras personas, los traten sin violencia y provean a su subsistencia.

Se establecerán programas de apoyo a las familias para que esa falta de recursos no sea causa de separación.